2016 Ford GT

El Ford GT 2016 se caracteriza por el equilibrio entre la herencia recibida y la eclosión de las más modernas tecnologías. La herencia se traduce tanto en aspectos relativos al diseño exterior como en lo referente a la deportividad que suponen un cuerpo ligero y un potentísimo motor que lo hará volar, literalmente, a partir de finales del año que viene, cuando arranque su producción.

Para quienes nos criamos con un póster del Ford GT en la pared de la habitación, la apariencia exterior del Ford GT 2016 no desmerece a sus ancestros. Al revés, Ford ha sabido actualizar las líneas del viejo GT y traerlas al momento actual sin que se heche en falta ninguno de los detalles más característicos del clásico. Sí, ahora aporta fibra de carbono y un sistema aerodinámico activo con alerón retráctil, subchasis anterior y posterior en aluminio, y todo eso hace que el coche se comporte como es debido. Pero, por encima de todo, el Ford GT 2016 sigue siendo un Ford GT.

Así, se concibe el diseño del Ford GT 2016 con toda una exigencia aerodinámica, incluida la forma curvada del parabrisas que, inspirado por la aeronáutica, mejora la visibilidad desde el puesto de conducción y favorece el comportamiento del vehículo. Exactamente lo mismo sucede con la carrocería, que en Ford comparan con el fuselaje de una aeronave y que, sin entrar en detalles, nos cuentan que cada detalle tiene una importancia específica en la aerodinámica del superdeportivo. Algunos ejemplos tienen que ver con el frenado, la fiabilidad de manejo y la mayor estabilidad.

 

Su motor central trasero es un potentísimo EcoBoost de última generación. Se trata de un V6 biturbo de 3,5 litros que entrega “más de 600 CV”. El motor EcoBoost de producción más salvaje que ha montado la marca hasta el momento. Como recuerda Mark Fields desde Detroit, Ford se ha caracterizado siempre por probar sus innovaciones lejos del laboratorio y cerca de los circuitos, y este no puede ser un caso diferente. Con el tiempo, quizá veamos evoluciones aún más bestiales del GT.

El motor V6 ya viene bendecido desde las pistas. En el Campeonato IMSA TUDOR United SportsCar de 2014 logró tres triunfos, incluyendo Las 12 Horas de Sebring, además de siete podios a lo largo de una competición que dura como 15.000 millas. El superviviente a todo esto, y que ahora forma parte de la esencia del nuevo Ford GT, se asocia a una transmisión de siete relaciones y doble embrague transaxle que lleva la rotación del cigüeñal al tren trasero.

El chasis está montado sobre una barra de torsión de competición y una suspensión con brazos transversales de altura ajustable. Las ruedas van vestidas con unas llantas multirradio de 20 pulgadas y se presentan calzadas con unos neumáticos Michelin Pilot Super Sport Cup 2 que han sido diseñados específicamente para el Ford GT. Por su parte, los discos de los frenos son cerámicos.